La ciudad de Venecia está surcada por
canales que forman aproximadamente 182 islas. El más importante es
el Gran Canal, que tiene forma de S invertida y sobre el que se
entrecruzan canales más pequeños. Las orillas están unidas entre sí
por bellísimos puentes.
En la actualidad, la manera de circular
por esta ciudad es mediante lanchas. En la antigüedad, las Góndolas
eran la forma más elegante de trasladarse por los canales que tenían las
personas pudientes
Hoy en día las góndolas adornadas sólo se
emplean para complacer a los turistas.
Se dice que el Carnaval de Venecia tiene
sus orígenes en el siglo XV, aunque algunos expertos aseguran que fue en
el siglo XI. En el presente estas fiestas sólo duran diez días (este
dato es importante porque la expo dura ese tiempo) pero en sus comienzos
duraba 2 meses.
En la antigüedad, celebrar el carnaval
permitía a las familias aristocráticas mezclarse con el pueblo, un
privilegio que proporcionaba el anonimato de las máscaras; las máscaras
protegían a sus dueños de reproches posteriores..
Las máscaras y los disfraces juegan un
papel clave en este mundo anónimo, donde las divisiones de clases parecen
desaparecer, donde mágicamente todos se vuelven iguales, donde todo está
permitido.
Las fiestas de carnaval nos vienen de la
cultura romana y germana. El origen de la palabra carnaval hacen
referencia a la abstinencia de carne y sexo impuesta por la cuaresma
(celebración religiosa que precede a la Pascua) y explican el desenfreno
de la larga despedida de los placeres.
Otra etimología, hace derivar la palabra
carnaval del latín “currus navales” (carro naval) y que haría referencia
al barco con ruedas que se paseaba procesionalmente en las fiestas de
primavera en Grecia, en el imperio romano, países teutónicos y en los
pueblos celtas. Sobre este carro se paseaba al dios respectivo y
ante él se bailaban danzas promiscuas y se cantaban canciones satíricas y
obscenas.
Esa fue la primera de todas las carrozas
carnavaleras, que se procura que nunca falte donde se conoce esta
tradición.
El vuelo del ángel, evento tradicional de
la apertura del carnaval, respeta por completo la novedad que el nuevo
formato “sensación” lleva como parte de su concepto- conjugando la
innovación y la tradición.
Por primera vez, desde que el Vuelo de la
Paloma, volvió a ser el Vuelo del Ángel, se ha elegido un hombre como
protagonista del evento- un hombre, sea de color, americano, un gran
protagonista de la música, un STAR de otro continente, etc…
EL VUELO DEL
ÁNGEL - Historia del Evento
De la paloma, al ángel de carne y hueso.
El carnaval del 2001 señaló el retorno a la tradición de los carnavales
del 700, volviendo a instalar en escena después de siglos el Vuelo del
Ángel así como se desarrollaba durante los tiempos de la "Serenísima
República de Venecia". Desde ese año, de hecho, el símbolo del carnaval,
volvió a ser el Vuelo del Ángel, desde el campanario de San Marco, al
palacio de los Duques-dodge- y ha continuado desde ese momento el uso de
un “angel de carne y hueso” sustituyendo la otrora usada paloma- pero en
forma de gran títere.
Hasta nuestro tiempos, por muchos años,
el vuelo, se había transformado en aquel, de un pájaro mecánico… o sea un
títere gigante.
En el 2001, el primer carnaval del
milenio- el célebre Vuelo de la Paloma desde el campanario de San Marco
volvió, pero bajo la forma de espectáculo, basado en los orígenes de la
antigua celebración del jueves de carnaval (grasso-contra el miércoles de
cenizas) con un Nuevo-ángel, que, bajando desde el campanario hasta los
balcones del palacio ducal, demuestra aquel antiguo ritual, llevando
consigo un cetro al Dodge (duque), quien a su vez, desde ese balcón,
proclamara el comienzo del carnaval, en medio de una fiesta de serpentinas
y globos. Desde que ha vuelto el auge del carnaval, el vuelo de la paloma,
o el vuelo del ángel, se desarrolla no durante el jueves de carnaval, pero
el fin de semana precedente, como para señalar el comienzo de los festejos
de carnaval en la ciudad.
POR UN CORTO
PERÍODO SE LLAMÓ "EL VUELO DEL TURCO".
La tradición popular dice que el primer
extranjero que tuvo el honor de dar casi, si no su propio nombre, al menos
el de su nacionalidad a la festividad- habría sido un turco- (de allí la
tradición del Vuelo del Turco) Primeramente, durante la celebración del
jueves de carnaval, logró la valiente acción de caminar por sobre una
cuerda tensa hasta la cima del campanario de San Marco para luego
descender al balcón del Palacio ducal en el que lo esperaba el Dodge
(duque) Por decenios, aquel turco fue cambiado por un “hombre muñido de un
par de alas…” El mismo venía atado a un arnés ligado a una serie de
anillos y se lo hacía bajar desde la cúpula del campanario con gran
velocidad. Daba así la sensación de que en realidad, estaba haciendo uso
de sus alas, y así, se convertía en el Vuelo del Ángel.
En las crónicas venecianas antiguas se
encuentran numerosos testimonios de la espectacular bravura de estos
verdaderos acróbatas- en general artesanos venecianos locales, que se
sometían a esta prueba de coraje, arriesgando sus propias vidas. Fue
famoso entre estos vuelos el de Ca’ Lezze, que en el carnaval del 1680,
como narra Ivanovich en sus crónicas “Minerva sobre la Mesita” (Venecia
1681) “realizó una maravillosa corrida sobre un caballo vivo y que gracias
a unas cuerdas y maquinarias puestas sobre el canal a lo largo de las
campanas, entró con dicho caballo al campanario"… o que en 1681 "llamó
nuevamente la atención elevándose por medio de una complicada maquinaria
realizada de cuerdas, sobre el canal del campanario con un remo en la
mano, moviéndolo continuamente, como si estuviese remando sobre un canal…”
El Carnaval Veneciano es
uno de los más antiguos y encantadores festivales de Europa.
Nadie sabe cuándo los
venecianos realmente comenzaron a usar máscaras, pero en el siglo XVIII el uso de disfraces y los juegos anónimos con máscaras eran como una
parte inseparable de la vida diaria y social de los venecianos. El Carnaval de Venecia
comenzaba oficialmente el 26 de diciembre, día de San Esteban y alcanzaba
su clímax el Martes de Carnaval, un día antes del Miércoles de Ceniza,
En la vieja República de
Venecia el carnaval duraba casi todo el año, hecho que generó la llegada
de miles de turistas a la ciudad. La moda veneciana y el uso de
máscaras trajo consigo muchas ventajas y libertades lo cual debió ser como
la cercanía al paraíso para muchos visitantes extranjeros.
Celebrar el carnaval permitía a las familias aristocráticas
mezclarse con el pueblo, un privilegio que proporcionaba el anonimato de
las máscaras; las máscaras protegían a sus dueños de reproches
posteriores. Las máscaras y los disfraces jugaban un papel clave en este
mundo anónimo, donde las divisiones de clases parecían desaparecer, donde
mágicamente todos se volvían iguales, donde todo estaba permitido. Ciudadanos comunes
vestidos con trajes realizados con costosas telas deberían sentirse como
acaudalados caballeros. Ricos y pobres celebraban juntos alrededor
de la ciudad y el astuto Senado reconocía en esta manifestación cultural
una válvula de escape para los disturbios sociales.
Las fiestas de carnaval nos vienen de la cultura romana y
germana. El origen de la palabra Carnaval hace referencia a la
abstinencia de carne y sexo impuesta por la Cuaresma (celebración
religiosa que precede a la Pascua) y explican el desenfreno de la larga
despedida de los placeres.Durante el Carnaval
Veneciano la Plaza de San Marco se volvió el centro de la celebración
aunque en otras pequeñas plazas también se podían encontrar personas
bailando, cantando y jugando.
En el último día, el
Martes de Carnaval, se llegaba al clímax del festejo, cuando se
desarrollaban procesiones por arriba y sobre el Gran Canal. Cientos
de antorchas se reflejaban en las aguas de los canales y Venecia misma se
volvía un grandioso y único escenario. Con la caída de la
República de Venecia y el final del siglo XVIII, la costumbre y tradición
de las máscaras gradualmente fue declinando hasta desaparecer
completamente.
En 1979, un grupo de
jóvenes venecianos interesados en el teatro y la cultura tuvieron la idea
de revivir el Carnaval en Venecia.
Actualmente, los visitantes que colman Venecia durante el fin de
semana previo al comienzo de la Cuaresma alcanzan los 500.000 y el
tradicional espíritu del Carnaval inunda de nuevo la ciudad.